Ver: 2008 2009 2010      Artículos de Actualidad                 

 
 
Un nombre para recordar
 
http://www.lanacion.com/1625670 | Ingolf Wunder (piano) / Programa: obras de Ludwig van Beethoven, Frédéric Chopin, Franz Schubert y Franz Liszt / Organiza: Festival Internacional de Piano Chopiniana 2013 / Sala: Palacio Paz. Nuestra opinión: excelente Vale la pena empezar a retener el nombre de Ingolf Wunder, que protagonizó el sexto recital del Festival Internacional de Piano Chopiniana (realización que, desde hace años, es lo más serio, consolidado y trascendente que se hace en Buenos Aires en este terreno) porque, sin ninguna duda, llegó para quedarse definitivamente entre lo más meritorio del panorama pianístico actual.

Tiene todo lo necesario para integrar la reducida lista de los más notables en circulación, desde un mecanismo altamente desarrollado capaz de sortear categóricamente cualquier tipo de conplejidad urdida para el teclado, hasta la evidente capacidad de comunicar sus ideas y obtener consecuencias de real interés en la apreciación de sus oyentes.

Toca como los grandes viejos pianistas y suena a nuevo. Por su certeza estilística, recuerda mucho a Backhaus en su Beethoven, a Lipatti (tal vez a Pollini) en su Chopin, a Kempff en su Schubert. No hace un gesto de más, no adorna lo que toca con ningún artificio, pero no es escolástico porque irradia una gran frescura y se expresa con claridad invulnerable.

Su seguridad llama la atención por lo excepcional e insólito. Su programa pareció convencional: laSonata Claro de luna de Beethoven, un Nocturno y dos Baladas de Chopin, un Impromptu de Schubert y hasta la Serenata de Schubert-Liszt. Y, de remate, la Sonata en Si menor de Liszt que está entre lo menos convencional inventado por un compositor y que Wunder tocó con un sentido de la continuidad nada habitual.

Lo cierto es que este programa tiene una de las cargas expresivas más difíciles de desenredar y transmitir. El recital empezó con la Sonata de Beethoven y el Adagio inicial, tan conocido, pareció un tanto frío. La gente está acostumbrada a escucharlo como un creciente desahogo emocional muy expuesto, cuando en realidad está escrito con un introvertido tono confesional. Pero enseguida, esa impresión se disolvió con el impetuoso final, los Chopin, el Schubert y la monumental, enmarañada y riesgosa Sonata en Si menor .

Rítmicamente, Wunder es infalible, aunque el instrumento en que debió tocar no le ayudó demasiado. El sonido de ese piano tiene cierta dureza que impide una sensación confortable ante sus respuestas sónicas. No se trata de un problema de afinación, sino de un problema más estructural, porque es la voz del piano lo que no resulta grato.

Pero nada impidió la sensación precisa de estar en presencia de un gran pianista, aplomado y profundo. Habrá que acostumbrarse a una nueva generación de pianistas que viene con todo entre sus dedos y también en su cabeza. Antes, había muy pocos. Ojala ahora haya muchos. Ingolf Wunder ya es uno de ellos.



0 Comments
Posted on 05 Oct 2013 by nacho
   

Editorial Grl. Alberto Capdevila. Atención al público: Círculo Militar Av. Santa Fe 750

Lun. a Vie. de 11.00 a 18.00 hs. - Tel: 4311-1071/79 - Int.241/238/240 - Fax: 239 - libreria@1884editorial.com.ar